agosto 05, 2010

Carta a Fidel

No escribía porque de pronto mi Casilda (mi muy reconocida neurona de la sapiencia) a veces no furula. Es de esas señoritas que se sientan en el piso a fumar un tabaco y pensar... hasta la eternidad, pensar en no sé que tantas cosas, la mayoría de ellas: inventadas tragedias de lo cotidiano. Yo le he dicho -Casilda por favor, ponte seria, ya deja de divagar-, pero ella está absorta, como enamorada.

Una noche, a la menor provocación me declamaba poemas de Salvador Novo y que si los ojos que se fueron, y que si te lavaré con lágrimas -Niña, deja esas cosas del amor para los que tienen tiempo para desvelarse- le dije, una qué va hacer con la noche encima si el sueño se pone a debatir con ella. Imposible relación, aquella de los seres que se encuentran sólo de noche.

Y ahora que te he visto, bueno, aprovecho para saludarte...

1 comentario:

  1. Y bueno, cuestión de referentes...

    Mi rata me dijo "habla de Castro...", luego, reconsideró y me dijo :" noo, no, no, es Fidelito Nadal"...

    Haciendo caso omiso a lo que la controladora de mi cerebro dice, intuyo que no se trata de ninguno de los dos Fideles...

    Me quedo con que eso del amor es sólo para los que tienen tiempo de desvelarse... creo que también para los que tienen tiempo de tomarse algo con la suficiente seriedad para dedicarle tiempo... por eso prefiero la ganjah...

    Qué gusto volverte a leer...


    Cumple el pliego petitorio de Casilda, probablemente sea una huelga...

    Me fui... :)

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